jueves, 7 de julio de 2011

CARBAP saluda en el Día Nacional de la Conservación del Suelo -COM 1573



La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa saluda a todos los técnicos, profesionales y productores que trabajan en pos de la conservación de los suelos, sin duda la mejor estrategia que existe para lograr una producción sustentable.

Por decreto de Presidencia de la Nación de 1963, el 7 de julio se recuerda el Día Nacional de la Conservación del Suelo, en memoria del Dr. Hugh Hammond Bennet quien falleciera el 7 de julio de 1960 y fuera un investigador estadounidense que trabajó constantemente en busca de la preservación de la integridad del recurso natural suelo, cuya importancia es vital para la producción agropecuaria.

Teniendo en cuenta que en los últimos 50 años, la superficie sembrada pasó de 18 millones de hectáreas a más de 30 millones, que el consumo de fertilizantes pasó de 50 mil a casi 3 millones de toneladas y que sólo se repone la tercera parte de los nutrientes extraídos por los cultivos, los argentinos necesitamos trabajar fuertemente en mantener el recurso suelo intacto, promoviendo no sólo buenas prácticas de manejo del suelo, sino políticas que impidan la expansión del monocultivo y promuevan la diversificación productiva. En este sentido, la rotación y los sistemas como la siembra directa son herramientas claves para la sustentabilidad.
Tal como lo expresa el Ing. Agr. Roberto Casas, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales del INTA Castelar –Buenos Aires–, la conservación de ese recurso, es la base de la pirámide de los sistemas agrícolas sustentables: cuando un suelo se degrada intensamente –por erosión, contaminación o salinización–, la pérdida de su productividad puede ser irreversible o su recuperación tornarse económicamente inviable. El control de la erosión, el incremento de la materia orgánica y de la fertilidad del suelo y el uso eficiente del agua constituyen los pilares sobre los que se asienta la producción sustentable.
Mientras los técnicos y especialistas, del ámbito privado y estatal recomiendan la rotación, incluir la mayor diversificación de cultivos posible para mantener continuamente sistemas radicales vivos, y así asegurar una óptima actividad biológica en el sistema, desde el Ministerio de Agricultura Nacional se impulsan políticas que acorralan a los productores en el monocultivo de la soja, cultivo que garantiza, por ahora, una cierta rentabilidad.
No alcanza con la promoción de la siembra directa, que sin duda es muy importante, ni con la promoción de uso de fertilizantes, sino que se necesitan políticas productivas que no tengan la mira puesta exclusivamente en el cortoplacismo de la caja, sino en el largo plazo de una producción que otorgue previsibilidad, sea sustentable y sostenida en el tiempo.
La Argentina necesita urgentemente tomar conciencia sobre la importancia de conservar los suelos y los recursos naturales para poder asegurar el rol estratégico que, como país productor de alimentos, tiene asignada.

No hay comentarios: